miércoles, 26 de octubre de 2011

Despedida y cierre

El locutor plegó los papeles manteniendo fija la vista en el piloto rojo de la cámara.No salió ni un sonido de su boca y esperó que la pantalla fundiese a negro para camuflarse entre la nieve que invadía todos los monitores de Weisland.

viernes, 26 de agosto de 2011

Nocturno 08

Los grillos gritando en el silencio nocturno mientras los más negros pensamientos se arrastran ebrios en un círculo de fuego.

jueves, 16 de junio de 2011

Adios

Una mañana fresca de primavera. Tranquilidad ficticia de olores en colores desvaídos. Opresión en el pecho. Vacío en las tripas. Agitó la mano desde la ventana imaginada. Nadie respondió.

lunes, 9 de mayo de 2011

Viajar

Hay tantos lugares a los que nunca iremos, tantos lugares que hemos atisbado desde las ventanas de la memoria y el deseo, tantos lugares anclados en los sueños...sabemos que existen esos lugares, sabemos que existen porque  nos han empujado hasta el umbral o porque nos han llevado de la mano...

Entre las imágenes robadas y las luces del amanecer; entre las sábanas revueltas y la ducha...deben existir esos lugares...algunos todavía no hemos perdido la esperanza de  retomarlos.

jueves, 28 de abril de 2011

Fade

  ... y un soliloquio en off de una voz lejana que se va alejando,funde en negro...no hay otro color.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Cicuta

Lo que no nos mata, no nos hace necesariamente más fuertes. Las cicatrices del alma quedan tan bonitas en el streaptease semanal, dice la bailarina de pies grandes. Las cicatrices del alma ayudan tanto a pasar malas noches, dice el estúpido chupatintas barrigón y miope.
Las maravillosas cicatrices del alma. Las cultivo con fruición, crecen, se alimentan de los sueños y de los recuerdos. Allí están: las antiguas, las irreconocibles, las de anteayer...y siento que ya queda menos para ser un fui, que la función no se acaba y que no llego al final del segundo acto.
Lo mejor será ver a través de las ventanas de  un futuro asqueroso mientras me termino esta penúltima copa de cicuta

sábado, 19 de marzo de 2011

Sueño 1.0

Sueño que jamás soñé. Me despierto aliviado y bebo sorbos de agua amarga. Una luz naranja se cuela entre la  persiana, puede que esto también lo haya soñado.

lunes, 14 de febrero de 2011

Amanecer

Despertarse con la única convicción de que se está muerto y, a pesar de ello, se respira; de que nada cambia y todo permanece, de que el sol es sólo una ilusión lejana y de que esa voz no puede estar llamándonos.

martes, 8 de febrero de 2011

El coleccionista

Esto no llevará demasiado tiempo. Por favor, cierre los ojos. Muy bien, ahora  limítese a procesar el entorno con sus otros sentidos.
¿Silencio? ¿Realmente lo cree así? fíjese, preste  atención; sí, lo ha notado .Una respiración pausada y lenta. ¿Algo más? Sí, se acercan despacio unos pasos titubeantes haciendo vibrar el suelo
Hay también un olor especial, parece  reconocerlo, aunque no podría decir con qué lo identificaría.
No, no abra los ojos; tampoco  se abandone, deje  fluir sus sentidos. Puede sentir la respiración más cerca, ya no es tan lenta, es  un poco entrecortada; nerviosa quizás.
No se preocupe, es normal dar ese respingo cuando siente la respiración tan cerca de su oído .No se gire; recuerde: sienta, pero  no abra los ojos ni se mueva.
El aliento en su oreja y, de repente, algo húmedo, quizás  la lengua, recorriéndola  despacio. No se va a detener ahí, pasea por su cuello y siente unos leves mordiscos.
No hay nada que temer, siga  sintiendo con los ojos cerrados. Puede sentir el calor que desprende el cuerpo, la  respiración un poco agitada, la  humedad y el olor se su saliva .Sienta y siga con los ojos cerrados cuando unas manos recias le saquen despacio la camiseta y pueda percibir el roce su piel contra la suya, el  olor de su cuerpo desnudo, los suspiros…y la lengua que recorre su cuerpo, despacio, solamente la punta; dibujando espirales, mapas y paisajes.
Ahora si le pido que se relaje un poco, tras los mordisco en la cadera y la parte interior del muslo mientras, lo que piensa que es una lengua lame muy, muy despacio; arriba y abajo, esparciendo sensaciones; una  lengua ávida y lenta al mismo tiempo. Recuerde que no puede abrir los ojos mientras siente la humedad, los olores en la piel, los suspiros…aunque si puede tocar y acariciar esa cabeza de cabello duro.
Y ya no es su lengua la que juguetea, algo  distinto: húmedo, cálido; experimentando, acariciando y, finalmente, deslizándose despacio, rítmicamente. Siente sus jadeos cada vez más fuertes, suspiros  profundos. Sienta su piel en la suya, agárrese fuerte, siéntalo  solamente suyo, sienta que no hay suelo bajo sus cuerpos, sienta como se vacía, sienta su estremecimiento y sus gritos primarios de placer, sienta algo templado y húmedo resbalando entre sus muslos, escuche los gemidos entrecortados, aprecie ese olor único.
Escuche como se alejan los pasos…ya puede abrir los ojos.

domingo, 6 de febrero de 2011

Reflejo

Hace algún tiempo solía pasar por el bar una persona .Llegaba casi a medianoche, se sentaba frente a la ventana y bebía despacio cerveza tras cerveza.

Alguna vez intenté  conversar con él, no pude sacarle más que monosílabos. Siempre la misma mesa, la misma cerveza, la misma mirada perdida tras el cristal.

Dicen que lo vieron enjugarse una lágrima... yo eso no lo creo; parecía demasiado altanero como para ello. 

Una noche no volvió más y me dejó aquí para siempre; atrapado en el reflejo de la ventana esperando la misma cerveza en la misma mesa.

sábado, 5 de febrero de 2011

Amanece

Sale el Sol
Volar puede ser fácil, alguno lo sabe; lo difícil suele ser aterrizar, encontrar el lugar correcto donde lamerse las heridas, donde beberse la vida hasta la penúltima gota.
A veces son gestos, risas, una cara amiga que sonríe por la mañana...esa cara que nos negó cuando vomitábamos en la acera.
Siempre dejándose llevar; siempre escapando de los reflejos de los espejos...ayer me vi en una foto y quise aullar de dolor; me contuve; no quería que me enviasen de nuevo a la realidad y no me dejasen volar.
¿Sale el Sol? No importa, podemos ser tan brillantes como queramos mientras nos dure la ginebra fresca en el frigorífico y en la calle suenen los rumores de los disturbios

viernes, 4 de febrero de 2011

domingo, 30 de enero de 2011

Ser

                                          Olvidamos con frecuencia quienes somos, quienes son aquellos personajes que hemos ido construyendo. A veces el espejo nos los devuelve y descubrimos un rictus  extraño, unos párpados hinchados y ya todo nos acerca a un espacio húmedo y reducido.

                                         Olvidamos con frecuencia quienes somos y preferimos contarnos una hermosa historia brillante fantástica, lujosa, desenfrenada; pero sólo somos aquello que hemos construido con alfileres y que es más frágil que la porcelana: estallamos al mínimo contacto con la realidad

sábado, 29 de enero de 2011

Hidra

 
Al despertar no supo donde estaba, pero la hidra permanecía a su lado relamiéndose.

miércoles, 26 de enero de 2011

Abend

Humo de algo más que un cigarrillo.Copas de mejunjes innombrables.Resaca.Mentiras.
Luces para epilépticos.Dándolo todo  sin recibir más que una estúpida sonrisa que nada arregla.
Ese dolor más allá de las órbitas de los ojos,Olor a algo conocido que no se puede nombrar y sonrisas de los tratantes de sueños.
Empujones y manos que buscan más cosas que las carteras.
"Aquí no hay reglas"-susurró en su oído y su lengua,lenta y ávida, recorrió su oreja.Patrañas noctámbulas para no condenarse .
Una imagen fugaz de ojos brillantes invitando a subir al coche.
Carmín y lentillas,petaca y suspiros.Afuera el frío o la nada
Nak decidió que ya era demasiado y se dejó ir...se estaba tan calentito allí.

martes, 25 de enero de 2011

Sonrisa

Sonríe, déjate llevar por los vapores del ribeiro chungo a cinco duros la taza.Esas jacas de culos gordos estarán esperando a sus chulos de barra en el "Canis Lupus".Esa jodida escalera de caracol pensada para ebrios mutantes.No estoy seguro, pero pueden que sonasen los Blow Monkeys o Psicodelic Furs.Dame más alcohol de garrafón para matar la melancólica cadencia de mi autocompasión post-adolescente.
Todo tan lejos, agazapado en la memoria...da escalofríos recordarlo
¿Me dirás ese secreto? Mis ojos en sus piernas delgadas abrigadas por un leotardo negro calado.Amigo, sentir cerca esas piernas y los labios húmedos...estremece.
Ese secreto.Si lo dijese el mundo dejaría de ser ese lugar seguro, agradable y tedioso; si lo dijese...
Los cementerios están llenos de valientes y las fiestas de cobardes sonrientes con úlceras en el alma.

miércoles, 19 de enero de 2011

Hay un instante...

Con su permiso....

Hay un instante en las mañanas,justo antes de la ducha en el que mi cerebro funciona con una claridad casi inquietante...me ha ocurrido siempre;es entonces pienso las mejores frases que siempre terminan olvidándose o cuando encuentro soluciones mágicas que rara vez aplico...hay un instante de casi pleno conocimiento que,en ocasiones,hace que casi me aterre de verlo todo tan claro.Menos mal que solamente es un instante.

martes, 18 de enero de 2011

MALAS LENGUAS

En la flamante triada, por un capricho del destino era más bien un cuarteto de cámara, que ella había organizado para su deleite, a él le correspondía el papel de amigo. Pero por alguna extraña o curiosa casualidad no lo era.


Él la miraba como un gato observa a su presa, relamiéndose lentamente y anticipando todo tipo de delicias. Ella le ponía ojitos de gacela, aromatizada con olores comestibles. Pero, en contra de toda previsión, tenían propensión a enzarzarse en una enrevesada oratoria grave y profiláctica que desencadenaba las situaciones más agrias y enfriaba los corazones.


Él tenía la habilidad de enredarse en controvertidas disertaciones con las que se erguía bravo y contundente como un caballo desbocado, además de la fastidiosa costumbre de echarla de su casa a la mínima ocasión, lo cual dificultaba en extremo llegar tanto al consenso como al conocimiento mutuo.Ella se aplicaba a conciencia en prestar oídos y lengua en la misma medida, pero acababa siempre presa de una frustración disimulada a base de sonrisas mientras pensaba seriamente en la necesidad de una buena terapia tapioca, lo que dificultaba sobremanera el intercambio personal.


Él le calentaba la cabeza, tanto que, teniendo en cuenta que el cerebro es el órgano sexual más potente, constantemente se veía obligada a reprimir los millones de impulsos contenidos, atrapados en su cuerpo para no abalanzarse sobre esa boca parlante y morder toda esa carne cruda. Sujetaba con fuerza sus pensamientos para que no se le escaparan por los ojos o entre los dedos. Cuidaba con atención la expresión de sus dedos, como si se tratara de largos pinceles a punto de estallar en una explosión de expresión desatada. Hubiera sido todo un problema de no haberlo conseguido, quien sabe en que mala dirección se hubieran desatado la lenguas o la soberbia de los ambos contrincantes. 


Pero tampoco había mucho que decir, entre pensamientos atrapados, palabras malogradas y una inquietud latente rebullendo en sus interiores, la única situación posible era, una vez más, enredarse en una maraña de brazos y lenguas donde sólo los cuerpos dialogaban, cada uno como Dios le daba a entender, buscando el placer propio en el propio y a veces en el ajeno.


Él nunca percibió amenaza en ella, ni tampoco un atisbo de humanidad, ella era un animal, una presa, un objeto móvil que se insinuaba ágil frente a sus ojos. Se guardaba bien de la conspiración, de la traición, evitando siempre dar más información de la necesaria. Hacerlo hubiera sido un grave error, no se anticipa al enemigo una estrategia, ni un movimiento a la presa antes de ejecutarlo. Pero, llegados a un punto sin retorno, se dejaba llevar, más arrastrado por el instinto que por la razón, por lo que al final siempre regresaban a su caja torácica los remordimientos y la autocompasión. No sabía lo que hacía cuando lo hacía, y cuando dejaba de hacerlo se arrepentía, aunque tampoco supo nunca por qué.


Nunca hubo amaneceres, solo tardes sin sus noches o mañanas sin sus tardes. Nunca hubo lunas repletas, de enamorados u hombres lobo. Nunca café caliente o desayuno alguno, tal vez un té o dos. Nunca hubo despedidas, no eran necesarias, el honor de la despedida se concede siempre al que deseas volver a  ver, pero por aquella insidiosa manía de él, nunca existió ese deseo, ni, por lo tanto, ese honor o ese placer.


Ella lo aceptó sin más, tampoco lo comprendió muy bien, pero se limitó a no hacer preguntas inapropiadas, hacerlo hubiera sido tan innecesario como obsceno.


Así, cuando una mañana de otoño, mientras se cobijaba de la lluvia bajo una marquesina, leyó la esquela con su nombre, tuvo que meditar un instante para recomponer los pedazos de su memoria. Necesitó algunos minutos para encajar esa emoción en el hueco apropiado de su corazón, y cuando lo hubo encontrado destiló tenuemente la hebra voz que ahora afloraba a su garganta, la contuvo en su boca un breve instante y por fin ella dejó escapar un suave  – Uffff.- Haciendo balance de todo lo que él había significado en su vida. Bastó un simple “ufff” para solventar tamaña transgresión.