martes, 8 de febrero de 2011

El coleccionista

Esto no llevará demasiado tiempo. Por favor, cierre los ojos. Muy bien, ahora  limítese a procesar el entorno con sus otros sentidos.
¿Silencio? ¿Realmente lo cree así? fíjese, preste  atención; sí, lo ha notado .Una respiración pausada y lenta. ¿Algo más? Sí, se acercan despacio unos pasos titubeantes haciendo vibrar el suelo
Hay también un olor especial, parece  reconocerlo, aunque no podría decir con qué lo identificaría.
No, no abra los ojos; tampoco  se abandone, deje  fluir sus sentidos. Puede sentir la respiración más cerca, ya no es tan lenta, es  un poco entrecortada; nerviosa quizás.
No se preocupe, es normal dar ese respingo cuando siente la respiración tan cerca de su oído .No se gire; recuerde: sienta, pero  no abra los ojos ni se mueva.
El aliento en su oreja y, de repente, algo húmedo, quizás  la lengua, recorriéndola  despacio. No se va a detener ahí, pasea por su cuello y siente unos leves mordiscos.
No hay nada que temer, siga  sintiendo con los ojos cerrados. Puede sentir el calor que desprende el cuerpo, la  respiración un poco agitada, la  humedad y el olor se su saliva .Sienta y siga con los ojos cerrados cuando unas manos recias le saquen despacio la camiseta y pueda percibir el roce su piel contra la suya, el  olor de su cuerpo desnudo, los suspiros…y la lengua que recorre su cuerpo, despacio, solamente la punta; dibujando espirales, mapas y paisajes.
Ahora si le pido que se relaje un poco, tras los mordisco en la cadera y la parte interior del muslo mientras, lo que piensa que es una lengua lame muy, muy despacio; arriba y abajo, esparciendo sensaciones; una  lengua ávida y lenta al mismo tiempo. Recuerde que no puede abrir los ojos mientras siente la humedad, los olores en la piel, los suspiros…aunque si puede tocar y acariciar esa cabeza de cabello duro.
Y ya no es su lengua la que juguetea, algo  distinto: húmedo, cálido; experimentando, acariciando y, finalmente, deslizándose despacio, rítmicamente. Siente sus jadeos cada vez más fuertes, suspiros  profundos. Sienta su piel en la suya, agárrese fuerte, siéntalo  solamente suyo, sienta que no hay suelo bajo sus cuerpos, sienta como se vacía, sienta su estremecimiento y sus gritos primarios de placer, sienta algo templado y húmedo resbalando entre sus muslos, escuche los gemidos entrecortados, aprecie ese olor único.
Escuche como se alejan los pasos…ya puede abrir los ojos.

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